lunes, 22 de mayo de 2017

CONOCIENDO EL CITA

El miércoles 5 de abril los alumnos de 4º ESO de Ciencias y los de 1º de Bachillerato de Biología y Geología, nos desplazamos al Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón, situado en Montañana.

Salimos del IES valle del Jiloca a las 8.30 de la mañana y cuando llegamos a las instalaciones del CITA, nos recibieron en una sala de conferencias, donde nos hablaron de tres temas distintos.

La primera conferencia nos fue impartida por el investigador Fernando Escríu, que nos contó brevemente lo que hacen en este centro, explicándonos la importancia de la producción vegetal sostenible, cuyos objetivos son el sistema de producción vegetal, que sean económicamente viables y con el menor impacto ambiental posible. También nos habló de la innovación e investigación de la producción agraria, diciéndonos que trabajan en seis unidades: hortofruticultura, sanidad vegetal, suelo y riego, genética, economía agraria y recursos forestales.



La segunda conferencia fue dada por Cristina Mallor, quién nos explicó la biodiversidad genética en Agricultura, explicándonos que se está perdiendo la diversidad de variedades agrícolas propias de cada zona debido a la revolución verde, ya que sustituyen a dichas variedades por otras más comerciales. Por ello, son conservadas como recursos fitogenéticos en condiciones de propagación indefinida, por ello ahora están trabajando en la conservación de estas especies en bancos de germoplasma, conservando las variedades locales muy adaptadas y de selección artificial. El objetivo es evitar la pérdida de biodiversidad de variedades locales, teniendo así el material accesible para recuperar un cultivo… y para ello conservan las semillas congeladas. Recogen también datos de semillas de cultivos en parcelas experimentales y controladas, ya que hay dos tipos de especies, las autógamas y las alógamas, cada una tratada con especial cuidado para que no sufra agentes externos que perjudiquen la investigación.Todo esto está controlado tanto a nivel nacional como internacional, con el fin de la mejora del material genético y el incremento de variedades.

La tercera y última charla que escuchamos fue la impartida por Alicia Cirujeda que nos habló de la Malherbología, explicándonos que las plantas arvenses son aquellas que crecen en un momento y lugar que no conviene, son especialistas en evolucionar, adaptarse y sobrevivir produciendo resistencia. Lo que les diferencia, es la capacidad de germinación y regulada. Las más preocupantes son las competitivas, aunque también las hay que no compiten y por tanto no son preocupantes. A pesar de su popular nombre “malas hierbas”, algunas tienen beneficios, como la atracción de insectos favorables, beneficiando a la tierra, evitando que haya mucha erosión .... Nos puso varias plantas de ejemplo como la avena loca, el ababol, trebolillo, bromo, entre otras.

Tras escuchar estas charlas, nos dividimos en dos grupos para ver con Alicia Cirujeda, el jardín botánico, donde cultivan especies de plantas arvenses, de verano en un lado del jardín y de invierno en el otro, cada una en un macetero individual donde las estudian. Fuimos viendo las más interesantes.



Y con Cristina Mallor recorrimos el despacho donde llegan las muestras de semillas, el aparato con que las separan según su peso, como les quitan la humedad con silicagel y las introducen en diferentes frascos. Verifican su calidad haciendo pruebas de germinación. Y después nos dirigimos a las cámaras dónde guardan estos frascos a 18 ºC bajo cero.


Tras esta visita, repusimos fuerzas  y nos desplazamos hasta la ciudad de Daroca, donde hicimos una pequeña visita histórica. Finalmente regresamos a Calamocha.


Mi valoración personal de la visita es positiva, ya que aprendimos mucho sobre temas que conocía pero no tan a fondo como las malas hierbas y otros que desconocía, como el banco de germoplasma.


Alicia Villalta 4ºB

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